Economía Circular, el cambio necesario

18.06.2018

Hace unas décadas se comenzó a hablar sobre el cambio climático y se tomó poco en serio hasta que personalidades como Al Gore (Vicepresidente EEUU desde 1993-2001 durante el mandato de Bill Clinton y fundador y actual Presidente de la Alianza para la Protección del Clima) hicieron giras por todos los países, incluso realizaron un documental llamado 'Una verdad incómoda', poniendo sobre la mesa los grandes problemas a los que nos enfrentábamos de no poner freno a esta situación.

En estos momentos, raro es que alguien no conozca la problemática del cambio climático y muchas de las medidas para combatirlo.

Desde hace un tiempo se viene hablando en diferentes eventos ya sean políticos, de tecnología o innovación sobre un nuevo término denominado Economía Circular. Y sobre esto quiero escribiros en este post.

Si una personalidad de la talla de Barack Obama se ha embarcado en una gira por diferentes países (estará en España el próximo día 6 de Julio) y continentes para contarnos lo complicado y cuestionable de seguir con el mismo modelo de economía lineal, sin duda habrá que prestarle atención.

La economía circular se podría definir como el uso y consumo de productos/recursos minimizando el impacto medioambiental y gasto de recursos naturales en su fabricación, así como aprovechamiento al máximo de su vida útil para posteriormente reutilizar o reciclar la mayor parte de sus componentes.

La idea es poder reutilizarlos tanto para producir productos similares para lo que se fabricó, como productos completamente distintos al fin para el que se creó. 


Hasta la fecha nos encontrábamos con un modelo de economía lineal que consiste en la extracción, producción, uso/consumo y desechado del producto, provocando los siguientes problemas:

  • Medioambientales/contaminantes
  • Agotamiento de recursos
  • Acumulación de residuos
  • Peligro en la diversidad biológica

Dado que este modelo sería insostenible con el crecimiento actual y previsto para la población mundial (no habría suficientes recursos naturales), se están tomando una serie de medidas.

A nivel mundial se han firmado tres acuerdos:

A nivel español se ha creado el borrador para la estrategia española de Economía Circular coordinada por el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente así como del Ministerio de Economía y Empresa.  

https://www.mapama.gob.es/es/calidad-y-evaluacion-ambiental/participacion-publica/180206economiacircular_tcm30-440922.pdf

El objetivo es pasar de una economía lineal a una economía circular, para lo que habrá que contar con la colaboración de tres ejes, Gobierno y Administraciones Públicas, empresas y ciudadanos.

Desde luego la tarea no será fácil, se requiere de un cambio drástico en los modelos utilizados hasta ahora, ni la extracción, ni los hábitos del consumo ni el desecho/reciclaje será igual. 

Por lo que desde los gobiernos se impulsarán nuevas leyes y normas, las empresas deberán invertir en innovación, siendo más creativas y colaborativas y por último, los ciudadanos, pensando más en global y menos individualmente. Teniendo que estar mucho más concienciados en los productos que adquirimos, en su uso y como los desechamos.

Entre los objetivos están:

  • Reducción en la fabricación y un diseño más sencillo y ecológico
  • Tener mayor facilidad para la reparación de productos, por lo tanto una vida útil más larga.
  • Reutilización de la mayor parte sino todos los componentes.
  • Forma diferente de consumo, minimizando la venta y apostando más por el alquiler.
  • Acabar con la obsolescencia programada.
  • Minimizar y aprovechar al máximo la producción.
  • Empresas colaborando y trabajando conjuntamente para un mismo fin.
  • Generación de más puestos de trabajo

En cierta forma, basar el funcionamiento de cualquier producto/recurso en lo que sería el ciclo vital natural, donde todo se aprovecha para finalmente, transformarse.

Hay que cambiar el concepto de tal forma que cuando se cree un producto ya desde que se diseña se contemple su mínimo impacto medioambiental en la fabricación y uso así como su futura utilización una vez se recicle.

No solo se vería afectado positivamente el medio ambiente, la economía también saldría ganando con una estimación a 12 años de duplicar los beneficios que aporta el actual modelo económico a la UE.

Para que veáis alguna aplicación de lo mencionado en el post, imaginad que en vez de comprar una televisión la adquirimos a través de un renting, cada cierto tiempo se puede actualizar con un nuevo software o incluso hardware. Cuando ya no nos sirve, se devuelve, el fabricante nos la cambia por otra más moderna mientras se reutiliza la mayoría de sus piezas para fabricar nuevas televisiones o utilizar esas piezas para otros fines.

Esto se podría aplicar a todos los electrodomésticos, teléfonos, coches y un largo etc.

Otra práctica que se ha puesto en marcha hace relativamente poco tiempo y que no tuvo muy buena acogida en la población (para posteriormente darnos cuenta que es una medida acertada) es el uso de bolsas de plástico en los comercios. Desde el próximo 1 de Julio entrará en vigor en España (siguiendo la normativa europea) que todas las bolsas de plástico deberán cobrarse (hasta ahora se había puesto en marcha en los grandes almacenes, pero era una medida voluntaria). Aquí tenemos un claro ejemplo de cómo el proceso de fabricación implica un alto impacto en el medio ambiente para posteriormente a un uso muy liviano se desecha siendo un producto muy contaminante.

En esta ley solo habrá algunas excepciones para las biodegradables, las que sean de componentes reciclados y las muy finas (estás últimas en 2021 no podrán ser gratuitas). 

Otra iniciativa interesante es la apuesta de Michelín en la fabricación de sus neumáticos. En 30 años quieren que su fabricación se realice con un 80% de materiales sostenibles y que el producto final sea reciclable al 100%.

Holanda es uno de los países más avanzados con este tema, de hecho, el concepto cradle to cradle (de la cuna a la cuna) ya lo aplican en algunos edificios ecológicos 100%.

Resumiendo, el cambio a una economía circular no es una opción, es una obligación. De no ser así, este mundo que conocemos no va poder soportar toda la demanda que le estamos generando, las materias primas se agotarán y las consecuencias serán muy graves. Poniendo todos de nuestra parte sin duda se podrá lograr el objetivo en un medio plazo, será la siguiente revolución industrial.