Envejecimiento de la población, ¿problema u oportunidad?

08.10.2018

Nos encontramos ante una situación que la sociedad debe encarar cuanto antes, estamos hablando del progresivo envejecimiento de la población.

En los últimos 40 años la esperanza de vida en España se ha incrementado en 10 años, siendo el segundo país con la tasa de longevidad más alta, 83 años de media (85 para las mujeres, 80 para los hombres). Japón se encuentra en primer lugar con 83,9 años siendo en los países desarrollados una media de 80 años.

Si a esto le sumamos que la tasa de natalidad cada vez es más baja (España registró en 2017 la tasa de natalidad más baja en 40 años), nos encontramos que según estimaciones del INE (Instituto Nacional de Estadística) en el año 2030 España contará con unos 11.300.000 mayores de 65 años.

Según estas cifras, el modelo actual de pensiones será insostenible. Por otra parte, también ha cambiado la filosofía de vida de un alto porcentaje de los mayores, los cuales muchos de ellos gozan de buena salud, por lo que se decantan por una vida activa, disfrutando de ocio y que pese a tener algún tipo de dependencia, apuestan por continuar residiendo en sus hogares antes que entrar a depender del sistema sociosanitario.

Dentro de los mayores de 65 hay distintos tipos de casuísticas:

  • Los mayores que no tienen ningún tipo de discapacidad y solo necesiten supervisión y algún tipo de ayuda en momentos puntuales
  • Los mayores con discapacidad pero sin plaza en el sistema público
  • Los mayores con discapacidad con plaza en el sistema público.

Con esta sencilla segmentación de partida ya podemos empezar a observar que tenemos grandes segmentos de población con una escasísima oferta de productos y servicios para sus nuevas necesidades. En definitiva, a la luz de esta observación podemos preguntarnos si podría existir un nuevo modelo económico alrededor del envejecimiento y obviamente la respuesta es SÍ.

En 2017 Joseph F. Coughlin Director y fundador de MIT AgeLab (programa para estudiar el comportamiento de los mayores de 50 años) publicó el libro The Longevity Economy donde hace una reflexión sobre toda la economía que se puede generar en torno a la tercera edad así como las oportunidades de innovar y generar puestos de trabajo asociados a los mayores.

A escala nacional este mismo discurso está sostenido por Benigno Lacort, que desde las distintas posiciones que ocupa y ha ocupado en la industria y en el mundo académico, viene insistiendo en la oportunidad que representa convertir una potencial amenaza en una mina de posibilidades y oportunidades para la industria.

Benigno Lacort ha creado el Senior Economy Forum con este propósito: convertirse en un Think Tank de referencia para diseñar el modelo de bienestar social que ha de reemplazar al actual. Un nuevo modelo apoyado en la Innovación, la Tecnología y las nuevas demandas sociales de la población

Según estudios, los problemas más relevantes asociados a la vejez son los siguientes:

  • Reducción de la movilidad con la consiguiente dependencia
  • Problemas cardiovasculares
  • Mayor probabilidad de desarrollar un cáncer
  • Depresión
  • Soledad
  • Falta de motivación y aburrimiento
  • Marginación social

A la vez que se pueden paliar y en algunos casos solucionar estos problemas, se abre un abanico de oportunidades para crear un nuevos modelos económicos y generación de riqueza en los siguientes ámbitos:

  • Nuevos modelos de asistencia sociosanitaria domiciliara: Algunas compañías de seguros de salud ya lo están llevando a cabo con apps que realizan un seguimiento del estado del mayor, formación para el cuidador así como consejos y sugerencias para el asegurado. También incluyen visitas semanales o a medida según necesidades.
  • Oportunidades sector inmobiliario orientado al mayor: Fomentando la construcción de complejos residenciales pensados y creados para el mayor. Haciendo foco en una buena dotación de zonas comunes donde el residente tenga todos los servicios necesarios para poder tener una buena calidad de vida. Por servicios entendemos, médicos, fisioterapeutas, gimnasio, restaurantes, mantenimiento, etc.

           Este modelo viene de los países nórdicos donde desde hace años lo están                       potenciando. En el caso de España la oportunidad es aún mayor dado que                       tenemos un clima extraordinario por lo que no solo puede dar un servicio a los               propios españoles, si no que puede crear una nueva vía de ingresos fomentando             la visita de personas extranjeras, ya sea por meses o directamente como                           residencia habitual.

           Por otra parte, desde Fomento han puesto en marcha el proyecto de Plan Estatal              de Vivienda para el periodo 2018-2021 donde se subvenciona parte de las obras               para luego fijar unos topes en los precios para los mayores, ayudas económicas a             los futuros arrendatarios, así como unas condiciones de construcción                               completamente orientadas a esta población.

  • Modelos Hospitalarios llevados al hogar: Se utilizan en momentos en los que el paciente no necesita un seguimiento exhaustivo por lo que estando controlado en su hogar, repercutirá en una más rápida recuperación debido a que se sentirá más cómodo, disfrutando de más privacidad, eso sí, con el hándicap de que los familiares/cuidadores tendrán que involucrarse en más tareas. No obstante, con este modelo hospitalario conseguimos que los hospitales/residencias se centren en los enfermos más graves favoreciendo la disponibilidad de más camas libres.
  • Servicios públicos/privados enfocados en el mayor: Ya ha comenzado a potenciarse el servicio a domicilio en el que una persona le realiza las labores domésticas imprescindibles a un mayor, como la reparación de pequeños desperfectos (problemas de electricidad, fontanería, etc.), realizar la compra de comida, medicamentos u otras necesidades, obviamente con la entrega en su domicilio.
  • Nuevos modelos de cooperación ciudadana: Un mayor comparte su piso con un estudiante sin cobrarle alquiler mientras este le da compañía y le ayuda con las cosas básicas de la casa.
  • Nuevos modelos de atención a través de la tecnología: ya os hablé sobre ello en mi post sobre el eCoach con el cual se realiza un seguimiento absoluto al paciente/mayor para el control de cualquier enfermedad crónica o degenerativa.
  • Control del estado del mayor: La compañía Securitas Direct  junto a Caixabank han puesto en marcha un nuevo servicio para en casos de emergencia cuando el mayor se encuentre mal, tenga una caída o un imprevisto para el que necesite ayuda urgente. Tienes una pequeña estación por la que se puede comunicar a través de un botón o con la propia voz. También incluye un reloj que llevará habitualmente consigo, por lo cual siempre podrá avisar a la centralita ante cualquier percance importante. Otra opción es el control de las condiciones ambientales de la casa por si la temperatura estuviera muy baja/alta o incluso si hubiera alguna perdida de gas o humos. Por último, incluye una red social vía voz por la cual con pulsar un botón te pone en contacto con otras personas para que puedas mantener una conversación así como sentirte en contacto con más gente y generar nuevas amistades.
  • Robots de compañía: En estos momentos hay una oferta muy variada al respecto. Sus costes suelen ser una barrera para la adquisición por parte de los mayores, pero su utilización tiene muchas ventajas, como el poder sentirte escuchado, aumentar la autoestima, gestionar las emociones. Por ejemplo, Elliq que se utiliza como asistente para conectar con amigos, utilizar Skype, recordar medicación y otros muchos usos más que interesantes.  Hay uno en particular que está comprobado que funciona con las personas que tienen o están desarrollando algún tipo de demencia (Nuka). Os dejo un par de vídeos sobre ellos.

En resumidas cuentas, es cierto que nos encontraremos con una situación preocupante al contar con un altísimo porcentaje de la población no productiva, pero justo aquí y debido al cambio de expectativas de una población mayor en buen estado de salud y con otro tipo de demandas a la de sus homólogos en el siglo pasado, se abre una gran oportunidad de generar economía alrededor de la vejez.

En mi opinión, este cambio tiene que llevarse a cabo si o si, pues el sistema público será incapaz de poder gestionar una demanda tan alta. Materialmente y económicamente será inviable.

Independientemente de lo expuesto anteriormente sobre temas económicos, lo más importante sería fomentar una serie de valores sobre el trato al mayor, desde la educación de los niños a la concienciación de los adultos en que a todos nos llegará el momento de ser ancianos por lo que todos querremos ser valorados y respetados. Antiguamente se admiraba e incluso veneraba a los ancianos, cualquier decisión que se tomaba en un pueblo, comunidad, familia, etc. se consultaba al mayor. En los países occidentales esta situación ha cambiado drásticamente, pasando a considerar en muchos casos al mayor como un lastre, una carga, personas que poco tienen que aportar a la sociedad, cuando desde mi punto de vista es todo lo contrario. Espero que tomemos como referencia a países como Japón y que con el tiempo volvamos al punto de partida donde mayor significaba experiencia, conocimiento y reflexión.

Os dejo una frase de Jean-Jacques Rousseau que lo describe perfectamente 'La juventud es el tiempo de estudiar la sabiduría, así como la vejez es el tiempo de practicarla".

Respecto al rango de población entre 50 y 65 años ya lo abordaré en un próximo artículo, dado que a día de hoy vemos que es preocupante como se va apartando de la vida laboral a los trabajadores cada vez a una edad más temprana, siendo desaprovechados y vilipendiados por una sociedad en la que ha calado que la madurez y vejez es un hándicap. Este capital humano debe reactivarse de nuevo. Ahora se empieza a echar en falta, simplemente revisando las cifras del PIB estos últimos años, queda constancia del problema. Intentaré entrar en más detalle sobre este tema en mi próximo artículo.