La problemática de los mayores de 45 años

03.05.2019

En estos últimos años, prácticamente cualquier persona ha podido comprobar como familiares, amigos o incluso ellos mismos se quedaban fuera del mercado laboral, con una probabilidad de encontrar un nuevo trabajo realmente baja.

Podemos decir que según está estructurada la sociedad actual (sobre todo en el modelo español) a un trabajador se le empieza considerar experimentado a partir de los 45 años.

Quedarse en el paro a partir de esa edad se ha convertido en un auténtico problema y un calvario para muchísimos trabajadores.

La mayoría de las grandes multinacionales tienen incluso la edad de corte para contratar a nuevos trabajadores en 40 años, salvo para puestos de Dirección que se amplia a unos 7 u 8 años más.

No deja de ser curioso que cuando una persona acumula más de 20 años de experiencia que debería ser cuando más valor tendría, resulta que es cuando se encuentra con más recelo para una futura contratación.

Tenemos distintos factores que entran en juego de cara al descarte según edad:

  • Es fácil encontrar trabajadores más jóvenes con una alta preparación en cuanto a estudios e idiomas y con unos salarios mucho menores.
  • Pensamiento de que mayor edad lleva consigo menor conocimiento de nuevas tecnologías.
  • Pensar en una menor implicación del trabajor Senior porque ya 'dio sus mejores años'.
  • Dudas sobre si tendrá menor capacidad de aprendizaje.
  • Mayores cargas familiares y económicas (hijos en vivienda familiar, hipotecas no finalizadas).

No obstante, cuando las cosas se complican realmente es cuando hablamos de trabajadores mayores de 55 años. Representan en torno al 12% de la población activa y algo menos del 10% de los parados.

Dentro de este rango de edad para los que se encuentren parados, hay una serie de características a destacar:

  • Mayoría hombres
  • No suelen tener estudios o con estudios primarios.
  • Posibilidades de encontrar nuevo trabajo realmente remotas
  • Mucha especialización en trabajos concretos, gran dificultad de reciclaje.
  • Especialistas en trabajos que han quedado obsoletos frente a las nuevas tecnologías.

Esto lleva consigo una serie de problemas personales muy importantes como:

  • Autoestima bajísima (no valgo para nada, no volveré al mercado laboral).
  • ¿Cómo llegar a cotizar para tener una pensión completa?
  • Problemas psicológicos
  • Incluso problemas de encaje social al verse como casos extraños que no aportan nada a la sociedad.

En estos momentos la edad media de salida del mundo laboral está en torno a los 61.4 años. Desde el gobierno se fomenta elevar la edad de jubilación por dos motivos claros, el sistema de pensiones a este ritmo será insostenible en breve (si no lo es ya) y la edad de esperanza de vida en España cada vez es mayor, por lo que una persona de 65 años en la mayor parte de los casos se encuentra en unas condiciones físicas y mentales suficientemente buenas como para seguir trabajando.

Cierto es que no todas las circunstancias son iguales, en muchos casos, cuando se trata de trabajos físicos la persona en cuestión está pensando qué una vez cumplida la edad de jubilación, el retiro será un merecido premio a todos los años de esfuerzo. En otros casos, para trabajos más cualificados intelectualmente, se da la particularidad en muchas ocasiones, que esa persona quiere seguir realizando su trabajo incluso superada la edad de jubilación, ya que se siente motivado y con ganas de seguir aportando valor.

Esto no quiere decir que sea una norma al 100%, pero si es cierto que es lo común y habitual.

Lo paradójico de la situación es que por parte de los gobiernos se está fomentando la ampliación de la edad de jubilación y resulta que si alguien pierde su empleo en estas edades es realmente complicado encontrar un nuevo trabajo, ¿qué hacer entonces?

El gobierno puso en marcha en el año 2011 un plan llamado 'Estrategia 55 y más', 

 los objetivos eran:

  • Elevar edad jubilación
  • Favorecer Mantenimiento empleos
  • Mejorar condiciones de trabajo
  • Formación a lo largo de la vida laboral
  • Promover reincorporación al trabajo
  • Sensibilización social

Entre las medidas más destacadas para favorecer la permanencia de los trabajadores de más de 55 años, destacan:

  • Jubilación gradual y flexible, contrato de relevo.
  • Posibilidad de jubilación parcial.
  • La pensión de jubilación se incrementa por cada año de trabajo adicional, a partir de los 65 años.
  • Reducción o bonificación de las cotizaciones a la Seguridad Social.

Para las medidas dirigidas a favorecer la reincorporación al mercado de trabajo cuando los trabajadores y las trabajadoras de más edad pierden el empleo destacan las siguientes:

  • Los mayores de 45 años serán preferencia en las acciones de empleabilidad y formación desarrollada por los Servicios Públicos de empleo.
  • Prioridad en la solicitud de Renta activa de inserción.
  • Bonificaciones por la contratación indefinida de mayores de 45 años que sean parados de larga duración.
  • Jubilados a tiempo parcial puede compatibilizar dicho trabajo con la pensión de jubilación.
  • Exoneración de las cuotas a la Seguridad Social, de los trabajadores y las trabajadoras mayores de 65 años que continúen o reinicien la actividad laboral mediante un contrato indefinido y acrediten al menos 35 años de cotización efectiva a la Seguridad Social.

Como veis, se trata de un enfoque interesante, pero en realidad seguimos con el mismo problema sin apenas haber percibido signos de mejora.

En el sector de la tecnología e innovación que es el que más conozco, por un lado hay una gran demanda de profesionales, pero desde la Dirección de las empresas así como los departamentos de Recursos Humanos se ve una clara discriminación en la contratación de perfiles mayores de 45 años. Si ya hablamos de los mayores de 55 es incluso residual.

Se trata también de un tema cultural. Si una persona senior se incorpora a un equipo,  es difícil no escuchar bromas al respecto de su edad o incluso mirarlos con cierto recelo (por desgracia lo he visto de cerca en compañeros).

Todos debemos de ser participes que lo que les está pasando a los senior, les ocurrirá a ellos más adelante. Hay que ser conscientes que antes o después nos veremos en esta situación. Nadie se libra de cumplir años y pensar que para ellos ahora esto no es un problema, es un error. Al cabo del tiempo verán que efectivamente al final les ha tocado su turno. Ahora los más afectados son la generación baby boomers e incluso la generación X, pero aunque ahora parezca muy lejano, también les llegará a los Millenials.

Para poner el tono humorístico en este artículo, os dejo un vídeo de José Mota sobre los jubilados. Es realmente gracioso, pero cierto es que sigue estigmatizando a la gente mayor como personas que realmente no aportan nada o muy poco a la sociedad. Entre todos debemos cambiar esa visión.

Esta situación no es baladí y desde luego yo no tengo la solución, pero desde mi punto de vista cambiaría o potenciaría lo siguiente:

  • Cambio en las políticas de contratación. RRHH debe dar un paso hacia delante y adaptarse a los nuevos tiempos, no solo lo joven tiene valor.
  • La Directiva de las compañías debe fomentar estas políticas de contratación, no solo basándose en la normativa que las regula, si no aportando su propia iniciativa
  • Sensibilización social, el respeto y consideración a la persona mayor es fundamental en todos los órdenes de la vida, no únicamente en el laboral, si desde la escuela y la educación en los hogares, a los niños se les inculca que la veteranía es sabiduría, habremos ganado mucho.
  • Fomentar la formación continua y reciclaje desde las propias empresas.
  • Iniciativas gubernamentales para apoyar todas estas ideas.
  • Como ya comenté en mi anterior artículo sobre la economía senior, lo más inteligente sería intentar aprovechar que el propio colectivo senior en si mismo se va a convertir en un gran segmento de mercado, por tanto, va a generar una inmensa demanda de productos y servicios innovadores, donde se podrán crear nuevos sectores productivos y de servicios alrededor de este colectivo, los cuales generarán un mayor PIB y obviamente más empleo. Con ello se incrementaría sin duda la riqueza del país y en consecuencia mayor caja para la Seguridad Social.
  • Los políticos tienen que entender que fomentar la formación, la innovación y la tecnología son las palancas que necesitan para resolver en gran medida este gran problema.