Smart City. Una realidad para los núcleos urbanos.

08.03.2017

Desde que comencé a introducirme en el mundo del Internet de las Cosas y empecé a hablar más habitualmente sobre Smart City, la gente que no pertenece al sector me pregunta, ¿Smart City?, ¿a qué te refieres?. Generalmente doy una explicación muy por encima de cómo nos afecta positivamente el que una ciudad adopte unos cambios que al final la conviertan no en inteligente, sino en facilitadora de una vida más cómoda para el ciudadano y más sostenible para el medio ambiente.

Podríamos definir Smart City como el uso de las tecnologías para proveer al ciudadano de una serie de servicios que son beneficiosos para ellos y todo su entorno.

Este video es muy ilustrativo al respecto

https://www.youtube.com/watch?v=Br5aJa6MkBc

Voy a resumir una serie de puntos donde veremos la aplicación del concepto Smart City con algunos ejemplos.

Mejora de la calidad de vida

Uno de los grandes problemas de las urbes son los atascos y los problemas de acceso a la ciudad. Gestionando el tráfico según la intensidad y ocupación, avisando de incidencias por obras, accidentes y proponiendo nuevas rutas se reducen ostensiblemente los tiempos de desplazamiento y lo más importante, disminuye la contaminación.

Una vez dentro de la ciudad, la gestión de aparcamientos en función de su disponibilidad, incide en varios frentes, circulación más fluida con menos coches recorriendo las calles en busca de una plaza libre, menor gasto de combustible, menor polución y menor estrés para el ciudadano.

Generar más economía, competitividad y atracción de inversores.

Una ciudad que apuesta por integrar la tecnología lógicamente generará más recursos económicos dado que habrá más oportunidades de crecimiento y no solo en el ámbito tecnológico, aquí tenéis un ejemplo de cómo ser referente tecnológico y organizar eventos beneficia a varios sectores de una ciudad

https://elpais.com/eventos/2017/02/24/mwc/1487920965_629839.html

Por otra parte, la inversión no siempre tiene que venir de ayuntamientos directamente, se pueden optar a fondos y ayudas europeas destinados a estos programas en los cuales generalmente hay distintos actores como empresas de servicios, consultoras tecnológicas, utilities, etc.

Una ciudad en la vanguardia de la aplicación de la tecnología será muy interesante para la captación de inversores extranjeros e incluso nacionales, generando muchas oportunidades de negocio y no solo eso, determinadas empresas incluso llegan a abrir sedes en estas ciudades para potenciar su imagen de marca. Un ejemplo claro es Santander, como se puede comprobar con su parque tecnológico y toda la inversión en el proyecto Smart Santander.

Sostenibilidad

En este punto tenemos infinidad de iniciativas, quizá una de las más impulsadas es la utilización de las bicicletas como medio de transporte habitual para la ciudadanía. Otra apuesta son los coches eléctricos y/o autónomos, eso sí, todavía con un largo camino por recorrer. El uso del coche compartido sí está calando sobre todo entre la población joven.

En otro ámbito estaría la recogida de basuras inteligente (gracias a sensores se sabe en cada momento el estado de los contenedores), tratamiento de residuos, el alumbrado público inteligente, la gestión de las fuentes y el riego público.

Promover la aparición de emprendedores y posicionar a la ciudad internacionalmente.

No cabe duda que una ciudad inquieta y que apuesta por la tecnología será un lugar donde con toda seguridad, saldrán jóvenes emprendedores que innoven y promuevan ideas. Un ejemplo claro es Barcelona, donde hay infinidad de start up como podemos leer en este artículo.

https://www.lavanguardia.com/economia/20170226/42280213057/barcelona-quinto-hub-europeo-startups-tecnologia.html

Una ciudad que invierte y se mueve, al final se posicionará internacionalmente vendiendo sus hitos más destacables. Hay ciudades que son toda una referencia a nivel internacional en lo que Smart City se refiere, Tokio, Nueva York, Londres.

En España tenemos varios ejemplos claros

Rivas, municipio de Madrid, se ha posicionado como referencia a nivel nacional debido a su inquietud en mejorar y adaptar el municipio a las nuevas tecnologías para su sostenibilidad con el Plan Emisión Cero así como el pacto por la movilidad sostenible (PMUS) con la implantación del carril bici y el servicio de bicicletas BicinRivas, el plan comparte tu coche y el programa espacio sin coches.

Por su parte, Santander pese a ser una ciudad más pequeña, está constantemente innovando y es todo un referente en su apuesta por la movilidad y gestión del aparcamiento.

Barcelona, mencionada más arriba, se ha posicionado internacionalmente tanto en Smart City como en innovación, a lo que ha contribuido enormemente la celebración en esta ciudad de 2 de las ferias más importantes en el ámbito europeo, si no mundial, como son Mobile World Congress y Smart City Congress.

Espero que después de leer este artículo tengáis una idea más amplia de cómo nos puede beneficiar la apuesta por transformar una Ciudad apoyándonos en las tecnologías así como el uso responsable de la energía y otros factores contaminantes.